Los bebés pueden sufrir cólicos, un trastorno que les causa dolor y que ellos manifiestan con lloros prolongados en cualquier momento del día. El cólico suele alcanzar su punto máximo cuando el bebé tiene seis meses, después de va reduciendo de manera progresiva pero, hasta entonces, sigue estos consejos para calmarlo:

  • Masajes: Masajea a tu bebé suavemente y presta atención a su reacción para ver si le calma.
  • Ruidos: Es sorprendente pero todos los sonidos que recuerden al latido del corazón materno hacen al bebé recordar su periodo en el vientre, por lo que se sienten mejor y mucho más calmados.
  • Movimiento: Muevele suavemente en una silla mecedora o un columpio de bebé, paséalo por la casa o acúnalo para que esté cómodo.
  • Baño: Un baño durante un cólico le relajará y le distraerá.
  • Chupete: Para muchos bebés succionar el chupete es el mejor relajante.
  • Alivia los gases: Asegúrate de aliviar los gases del bebé ya que, además del cólico los bebés tragan aire cuando lloran.

Ten en cuenta que, además del cólico, el bebé puede sufrir otros problemas estomacales relacionados con las alergias o intolerancias, si crees que ese puede ser el caso no dudes en acudir al pediatra para que te recomiende el mejor tratamiento a seguir.