Nuestros antepasados tenían el cuerpo cubierto de pelo para camuflarse y protegerse del frío, pero a medida que se fue evolucionando, la teoría tradicional argumenta que nos fuímos desprendiendo del vello al desarrollar la habilidad de confeccionar prendas de vestir y refugios, perdiendo así el excedente de pelo innecesario. Esto hizo que parásitos, como piojos y las garrapatas, no pudieran ya anidar en cuerpo y convirtiendo la falta de pelo en una característica deseable para el apareamiento.

De lo que a día de hoy poseemos, cada pelo cumple una función:

  • El cabello de la cabeza mantiene la temperatura ideal que nuestro cerebro necesita.
  • Las cejas cumplen la función de proteger a los ojos de las gotas de transpiración que caen de nuestra frente cuando sudamos.
  • Las pestañas y el vello de la nariz disminuyen la probabilidad de que el polvo o los microorganismos entren en la nariz y los ojos.
  • El vello corporal regula la temperatura formando una película que nos protege de los cambios térmicos externos.
  • El vellos genital es un protector natural ante la entrada de patógenos al organismo.

Por lo tanto, con la depilación del vello corporal es probable que dificultemos la regulación térmica del organismo, que la piel esté más deshidratada y hasta menos protegida, siendo más proclive a sucumbir ante las agresiones externas y necesitar más cuidados a los que te daremos solución en Farmacia Astura.

Donde encontrarás productos de higiene y cuidado la piel para cada necesidad. Consúltanos a cualquier hora los 365 días del año en Madrid.