Aunque lo usamos a diario mucho no tienen preferencia por usar un tipo de pasta de dientes u otra para su cuidado bucal. Sin embargo, no todos ofrecen el mismo resultado porque la composición de ingredientes es diferente dependiendo de la marca.

El componente más importante que debemos tener en cuenta es el flúor, un mineral común a todos los dentífricos que fortalece el esmalte y que reduce la placa bacteriana por su acción bactericida, y por tanto disminuye el riesgo de sufrir caries.

El flúor, se puede encontrar en diversas proporciones dependiendo de la pasta de dientes, la más pequeña  sin llegar a los 1000 ppm (partes por millón) y otras con una concentración mayor de hasta 1450 ppm. Pero además de este ingrediente estrella podemos encontrar otros propios de cada tipo de pasta de dientes como son:

  • Anticaries: Todos los que contienen flúor.
  • Antiplaca: Además de flúor, contienen aceites esenciales o clorhexidina, una sustancia que podemos encontrar clásicamente en colutorios.
  • Antisarro: En la composición de estos dentífricos hallamos sales de zinc, que evitan la calcificación de la placa bacteriana y en consecuencia la formación de sarro.
  • Blanqueantes: Generalmente contienen peróxido de carbamida y bicarbonato sódico para eliminar manchas, pero no hacen milagros.
  • Sensibilidad dental: Contienen sustancias que tapan los poros producidos en la destina que provocan que el acceso al nervio sea más fácil.
  • Gingivitis o periodontitis: Orientadas para enfermedades como, la inflamación de las encías y el exceso de bacterias. Generalmente incluyen sustancias como clorhexidina, triclosán o hexitidina.
  • Productos que combinan acciones anticaires, antiplaca, antisarro y blanqueadora.